10.3.09

Arnold Schönberg y el dodecafonismo

Arnold Schönberg (Viena, 13 de septiembre de 1874 – Los Ángeles, 13 de julio de 1951) fue un compositor, teórico musical, profesor, pintor, poeta e inventor de origen judío. Desde que emigró a los Estados Unidos, en 1933, cambió su apellido a Schoenberg.

Es reconocido como uno de los primeros compositores en adentrarse en la composición atonal, y especialmente por la creación de la técnica del dodecafonismo basada en series de doce notas, abriendo la puerta al posterior desarrollo del serialismo de la segunda mitad del s. XX. Además fue fundador de la Segunda Escuela de Viena.

Las primeras composiciones de Schönberg se sitúan en el posromanticismo, y presentan las características propias de esta época: orquestación recargada y composiciones que toman elementos de otros géneros artísticos, a menudo de la literatura (el sexteto de cuerda La noche transfigurada, el ciclo de canciones Gurre-Lieder, el poema sinfónico Peleas y Melisenda y la composición coral Paz en la Tierra). Muchas de sus obras se estrenaron en la Sala de la Sociedad Musical de Viena. Otros trabajos importantes de esta época fueron su Primera Sinfonía de Cámara para 15 instrumentos (1906) y su Segunda Sinfonía de Cámara para 19 instrumentos, que si bien comenzó este mismo año, no completó hasta 1939.

Su música deja de situarse en el sistema tonal mayor-menor a partir de 1908, es decir, que a partir de ese momento su música se vuelve atonal (Cuarteto para cuerda nº 2). Schönberg rechazaba esta denominación, y prefería el término “politonal”. Más tarde, los conceptos de “atonal” y “atonalidad” se impusieron. Sin embargo, son aún muy discutidos en la música, y no deben considerarse sinónimos.


Tres piezas para piano op. 11 No. 1

Esta fase, conocida como la “Libre atonalidad”, condujo las ideas de Schönberg sobre composición a un callejón sin salida, ya que necesitaba nuevos catálogos de material y de reglas para cada nueva composición. Luego de numerosos intentos, escribió a su discípulo Josef Rufer en julio de 1921: “Hoy he realizado un descubrimiento que asegurará la supremacía de la música alemana durante los próximos cien años”.

En 1921, Schönberg desarrolló en Modling su “Método de composición con doce sonidos”, también conocido como “dodecafonía”. Este método nació independientemente del desarrollado por el compositor Josef Matthias Hauer, quien desarrollara también una técnica de composición dodecafónica que tiene poco en común con el método de Schönberg. Con este nuevo sistema Schönberg creyó ser capaz de plantear una estructura interna teórica para cada obra. Concebido inicialmente como una solución personal para un conflicto personal, el método dodecafónico fue aplicado por sus discípulos con entusiasmo, a pesar de que Schönberg nunca lo había enseñado en sus clases teóricas. Sus discípulos directos lo explotaron a través del análisis de sus obras. Fue sólo con la publicación de los libros de texto de otro compositor (Krenek) a partir de 1940, y gracias a la vehemente recomendación de Theodor W. Adorno, que el método fue adoptado rápidamente por muchos compositores, entre los que se encontraba Igor Stravinsky. Schönberg empleó el método dodecafónico en sus obras principales hasta el final de su vida. En obras esporádicas, como la Suite en estilo antiguo (en Sol mayor para orquesta de cuerdas, 1934), o en las Variaciones para orquesta de viento en Sol menor op. 43 (1943), volvió a emplear el sistema tonal.

Schönberg era un hombre de letras en todo el sentido de la palabra. Escribió por sí mismo los libretos de sus oratorios y óperas, así como de muchas de sus canciones. Su vasta actividad educativa y una abundante correspondencia, así como la necesidad de defender sus obras y teorías públicamente y de manera continua, fueron elementos decisivos en su formación. En base a ellos desarrolló un estilo que no admitía contradicción, a menudo polémico, que unía a la claridad analítica un marcado rigor y un énfasis ocasional. Varios de sus ensayos se cuentan entre los textos fundamentales de estética musical del siglo XX.

Es imposible valorar en toda su magnitud la influencia de Schönberg en la música del siglo XX. Su obra brindó un impulso radical a las técnicas de composición y sus fundamentos teóricos, que incluyen desde la atonalidad y la música dodecafónica hasta la música serial y, por último, la música electrónica.

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